Las dudas que durante los últimos días han expresado comerciantes y emprendedores sobre la facturación electrónica llegaron directamente a representantes de la Dirección General de Impuestos Internos. La principal aclaración es relevante para los negocios de menor tamaño: incorporarse al sistema no significa necesariamente tener que comprar un programa privado de facturación.
Durante una participación en El Sol de la Mañana, los representantes de la DGII Eladio Rodríguez y Elayne Jiménez explicaron aspectos del proceso de implementación, en momentos en que propietarios de pequeños negocios cuestionan cuánto podría costarles adaptarse a una obligación que se suma a sus gastos habituales.
El 15 de noviembre sigue siendo la fecha clave
Los contribuyentes clasificados como Pequeños, Micro y No Clasificados tienen hasta el 15 de noviembre de 2026 para completar su incorporación a la facturación electrónica. La fecha corresponde a la prórroga concedida por la administración tributaria para este último grupo dentro del calendario de implementación.
La situación es diferente para los Grandes Locales y Medianos contribuyentes, quienes desde el 1 de noviembre deben emitir sus comprobantes fiscales mediante secuencias electrónicas tipo E, salvo las excepciones de contingencia contempladas por la normativa.
La DGII ofrece una alternativa gratuita
Uno de los puntos que más preocupa a pequeños comerciantes es la posibilidad de tener que asumir el costo de un software adicional. La Ley 32-23 contempla tres vías para emitir comprobantes fiscales electrónicos: desarrollar un sistema propio autorizado, contratar un proveedor certificado o utilizar el Facturador Gratuito de la DGII.
Esta última herramienta está orientada especialmente a profesionales liberales, personas físicas y mipymes que no cuentan con un sistema propio. Funciona mediante internet y permite emitir comprobantes fiscales electrónicos una vez que el contribuyente cumple los requisitos y obtiene la autorización correspondiente.
La herramienta de la DGII es gratuita, por lo que la incorporación al modelo electrónico no obliga automáticamente a contratar una empresa privada. Sin embargo, los negocios con operaciones más complejas pueden optar por alguno de los proveedores autorizados si necesitan funcionalidades diferentes.
No todos los negocios tienen las mismas necesidades
La aclaración resulta importante porque parte de la controversia ha surgido de testimonios de comerciantes que temen que la nueva modalidad implique pagos adicionales por programas, mantenimiento o servicios tecnológicos.
La realidad dependerá de la estructura de cada contribuyente. Un pequeño establecimiento con pocas operaciones puede tener necesidades distintas a una empresa con varias sucursales, grandes volúmenes de facturas o sistemas administrativos integrados.
Por eso, antes de contratar una solución privada, el contribuyente puede determinar si cumple con las condiciones para utilizar la herramienta gratuita y si esta resulta suficiente para su nivel de operación.
Más de 100 mil contribuyentes ya están dentro del sistema
La DGII informó en octubre que República Dominicana alcanzó los 100 mil contribuyentes emisores electrónicos. La institución sostiene que la transición busca agilizar los procesos de facturación, facilitar el cumplimiento tributario y reducir tareas administrativas asociadas al manejo de comprobantes físicos.
Además del facturador gratuito, el sistema dispone de cerca de 200 proveedores autorizados que ofrecen soluciones tecnológicas para empresas que decidan utilizar esa modalidad.
¿Qué pasa después del 15 de noviembre?
El vencimiento de la prórroga significa que los pequeños, micro y contribuyentes no clasificados que estén obligados a incorporarse y no hayan completado el proceso quedarán expuestos a las sanciones previstas en la Ley 32-23.
Existe, sin embargo, una diferencia que conviene tener clara: la DGII ha explicado que el vencimiento del plazo de incorporación no significa que todas las secuencias B utilizadas por este grupo queden automáticamente anuladas ese mismo día. La institución deberá comunicar posteriormente el vencimiento general de esas secuencias.
Esto no elimina la obligación de incorporarse al sistema dentro del plazo, pero evita confundir dos procesos distintos: el cumplimiento de la fecha límite y la posterior desactivación general de los comprobantes tradicionales.
La preocupación de los emprendedores sigue sobre la mesa
Las explicaciones de la DGII llegan después de que pequeños comerciantes y comunicadores cuestionaran públicamente los costos de mantener un negocio en República Dominicana. Electricidad, alquiler, inventario, impuestos, contabilidad y otros compromisos forman parte de una estructura de gastos que lleva a muchos emprendedores a observar cualquier nueva obligación con preocupación.
La existencia de un facturador gratuito responde a una parte de ese problema, aunque no elimina el tiempo de adaptación ni las demás responsabilidades administrativas que cada negocio debe asumir.
Por qué importa
El tramo final de la implementación de la facturación electrónica alcanza precisamente a los contribuyentes que suelen disponer de menos recursos tecnológicos y administrativos. Saber que existe una opción gratuita, conocer la fecha límite y distinguir entre la obligación de incorporarse y la vigencia temporal de los comprobantes tradicionales puede evitar gastos innecesarios y decisiones tomadas por desinformación. Para los pequeños negocios, entender correctamente el sistema será tan importante como cumplir con él.
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