Filippo Piritore, ex agente de la agente del orden de Palermo y después exdelegado de administración, de 75 años, fue aprehendido por las entes responsables este viernes bajo la acusación de haber contaminado pruebas del atentado de Cosa Nostra, la mafia siciliana, en el que murió en 1980 el entonces mandatario de la territorio de Sicilia, Piersanti Mattarella, hermano del actual mandatario de la República italiana.
Tras las investigaciones de la ministerio público de Palermo sobre el expediente legal que han llevado a la retención legal, el entonces oficial de la Brigada Móvil "falsificó y ocultó lo que sabía" sobre una evidencia de lugar del atentado: un guante abandonado por el asesino en el coche utilizado en la emboscada al mandatario de la territorio Siciliana, privado de la vida a tiros mientras estaba en su vehículo, informan los medios italianos.
Puede interesarte: El sistema eléctrico nacional de Cuba sufre una caída "parcial"
El entonces funcionario del Interior, Virginio Rognoni, informó ese guante como "el único objeto que podría pertenecer a los criminales" pero la evidencia desapareció " a propósito, para obstaculizar la indagación formal", según sostienen los fiscales.
Piritore, ahora jubilado, tras su paso por la Brigada Móvil, también ejerció como comisario de agente del orden en Caltanissetta, L'Aquila y Génova, y como delegado de administración de Isernia.
Según las investigaciones, que se reabrieron en 2017 para esclarecer quienes fueron los autores, aún desconocidos 45 años después, el guante de cuero marrón pasó por las manos del ex agente del orden que estaba de servicio el día del homicidio intencional y que fue encontrado en el Fiat 127 robado, utilizado y abandonado por los asesinos de Mattarella .
Delante del asiento delantero derecho se encontró el guante que, según unos documentos firmados por Piritore, fue llevado y confiado a un agente de turno en la agente del orden científica, Giuseppe Di Natale, para que lo entregara al fiscal de turno a cargo de la indagación formal, Pietro Grasso. Algo que tanto Di Natale y Grasso negaron que sucediera.
Durante los interrogatorios en la ministerio público, Di Natale expresó que sólo conocía a Piritore por su nombre y que nunca había recibido ninguna evidencia ni instrucciones de él.
Grasso detalló que no sólo nunca había recibido el guante, sino que ni siquiera había oído hablar de él a la agente del orden, ni jamás había pedido que se lo entregaran, "no habiendo ningún motivo investigativo para que eso ocurriera".
Piritore, no obstante, corroboró la versión de que marcó en los documentos recuperados de la época, añadiendo que Grasso ordenó devolver el guante a la agente del orden especialista legal médico para realizar más evidencia.
Afirmaciones que la ministerio público considera "falsas" y que prueban que la indagación formal estuvo "seriamente contaminada y comprometida por la actuación de miembros de las instituciones, con el claro objetivo de impedir la identificación de los autores del homicidio intencional del expresidente siciliano", añaden los medios.
La indagación formal de la ministerio público de Palermo intenta esclarecer su los autores el 6 de enero de 1980 fueron los conocidos sicarios de la Cosa Nostra Nino Madonia y Giuseppe Lucchese, ya condenados por otros asesinatos y que se encuentran en centro penitenciario, y los posibles cómplices que dificultaron las pesquisas.
